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Los títeres de “El Capitán
Cautivo”, producidos por la Concejalía de Patrimonio
Histórico, recibieron 740 espectadores que pagaron un euro
por cada entrada
Severien entrega a las monjas del “Hospitalillo”
más de 700 euros recaudados en un espectáculo del
IV Centenario
Las Siervas de María atienden en la actualidad
el Hospital de Antezana, que funciona como institución
benéfica desde el siglo XV
Alcalá, 27-jul-05.- El
segundo teniente de Alcalde y concejal de Patrimonio Histórico
Artístico del Ayuntamiento de Alcalá, Gustavo Severien,
ha entregado a las Siervas de María 740 euros correspondientes
a la recaudación íntegra del espectáculo
de títeres “El Capitán Cautivo”,
producido por la Escuela Taller “Corral de Comedias”
del Servicio Municipal de Arqueología. La citada comunidad
de monjas atiende los mayores que residen en el Hospital de Antezana,
una institución benéfica creada en el siglo XV y
que ocupa un edificio en la calle Mayor de Alcalá de Henares,
junto al Museo Casa Natal de Cervantes.
Severien ha señalado que
“las representaciones de El Capitán Cautivo se han
celebrado, precisamente, en el patio del Hospital de Antezana
durante los fines de semana de todo un mes –entre el 17
de junio y el 16 de julio-. Los espectadores pagaron la simbólica
cantidad de un euro por cada entrada, que es el dinero que hoy
hacemos entrega a las Siervas de María”. Severien,
como consejero delegado de la Empresa Municipal “Promoción
Alcalá: IV Centenario” ha destacado asimismo que
esta iniciativa estaba incluida en la programación complutense
para la conmemoración del aniversario de El Quijote.
Producción municipal.
El espectáculo de títeres
“El Capitán Cautivo” está producido
íntegramente y es representado por una de las Escuelas
Taller que gestiona el Ayuntamiento de Alcalá de Henares,
en este caso la Escuela Taller Corral de Comedias, siendo una
muestra del alto nivel de formación que alcanzan los integrantes
de las Escuelas Taller.
“El Capitán Cautivo”
es una obra de títeres de hilo destinada a todos los públicos
que se basa en la novela del mismo nombre que Cervantes intercaló
en la primera parte de “El Quijote”. Cuenta la historia
de Ruy Pérez de Viedma, quien a la muerte de su padre se
separa de sus hermanos para convertirse en soldado y parte en
busca de fortuna. En la Batalla de Lepanto es hecho prisionero
y vive una gran aventura, en la que se mezcla el amor, las batallas
y los malos entendidos, para escapar de Argel y llegar a las costas
españolas.
La obra sigue la tradición
clásica de este tipo de representaciones. La estética
y los recursos escenográficos son herederos de los que
se planteaban en los títeres de hilo en los siglos XVI
y XVII, constituyendo un espectáculo que por su belleza
plástica y puesta en escena resulta atractivo a la vez
que divertido para todos los públicos.
Hospital de Antezana.
El Hospital de Antezana es un
los lugares más queridos por los alcalaínos. Fue
convertido en hospital de beneficencia en 1483 por decisión
testamentaria del matrimonio compuesto por don Luis de Antezana
y doña Isabel de Guzmán. Desde entonces y hasta
el día de hoy no ha dejado de atender a un máximo
de doce enfermos, en su mayoría, ancianos sin recursos
económicos. Su escaso número de camas determinó
que se le conociera coloquialmente como "el hospitalillo".
Rodrigo de Cervantes, padre del
autor de "El Quijote, ejerció como cirujano sangrador
en el hospital. Pero la personalidad más célebre
que lo habitó fue Ignacio de Loyola, quien trabajó
de enfermero y cocinero en el mismo entre 1526 y 1527.
Gustavo Severien entrega la recaudación obtenida en las
actuaciones del Teatro de Títeres a las Siervas de María,
encargadas de atender el Hospital de Antezana.
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